¿QUE ES EL SUEÑO?
El sueño es una parte integral de la vida cotidiana, una necesidad
biológica que permite restablecer las funciones físicas y psicológicas
esenciales para un pleno rendimiento.
El sueño ha sido y sigue siendo uno de los enigmas de la investigación
científica, y aun a día de hoy, tenemos grandes dudas sobre él. De ser
considerado un fenómeno pasivo en el que parecía no ocurrir aparentemente nada,
se ha pasado a considerar a partir de la aparición de técnicas de medición de
la actividad eléctrica cerebral, un estado de conciencia dinámico en que
podemos llegar a tener una actividad cerebral tan activa como en la vigilia y
en el que ocurren grandes modificaciones del funcionamiento del organismo;
cambios en la presión arterial, la frecuencia cardíaca y respiratoria, la
temperatura corporal, la secreción hormonal, entre otros.
Los sueños constituyen una parte irreemplazable de lo que significa ser humanos. Es por ello que aparecen reflejados
en la historia, en la mitología y en la religión. Pero, ¿son los sueños una parte sin importancia
de nuestra existencia o trascienden realmente a lo anecdótico?
Pasamos una tercera parte de nuestra
vida durmiendo. Sin embargo, solo soñamos por ráfagas de pocos minutos. Si
calculamos un promedio, a lo largo de nuestra vida soñamos seis
años enteros.
Durante este proceso, el cerebro se activa casi en su totalidad necesitando
para ello que el flujo de sangre en el mismo sea el doble que el necesario
durante el estado de vigilia.
Solo una parte del cerebro deja de funcionar
mientras dormimos: el centro lógico.
Es por esto que los sueños adquieren,
muchas veces, matices de irrealidad.
Además, para no exteriorizar nuestros
sueños, el cerebro envía señales a la médula espinal paralizando así nuestros
miembros de manera temporal. Lo único que movemos mientras soñamos, lo cual
sucede durante la fase conocida como REM, son nuestros ojos, que se
mueven de manera acorde con nuestra actividad en el sueño.
Una función importante que cumple nuestro
cerebro durante el sueño es la de desechar y seleccionar los recuerdos. Es por esto que, al día siguiente de
haber estudiado, recordaremos mejor la materia si no pasamos la noche entera
mirando apuntes y dormimos el tiempo necesario. Es preciso, por tanto, dormir
bien para que lo que hayamos estudiado permanezca en nuestra memoria al día
siguiente.
Cuando soñamos, nuestro cerebro intenta solucionar los problemas que nos ocupan
durante el día.
Por eso, dormir puede ser la solución a un problema que no conseguimos
resolver. Asimismo, un sueño puede ser un reflejo fiel o, en la mayoría de los
casos, simbólico de lo que ocupa nuestra mente, de nuestros miedos y de
nuestros deseos.
¿POR QUE RECORDAMOS ALGUNOS DE NUESTROS SUEÑOS?
Quienes despiertan durante la etapa del
sueño REM (movimiento rápido del ojo) y en la
que ocurren los sueños, tienen una mayor tendencia a recordarlos, porque el cerebro
está más activo y el despertar en esa fase, facilita almacenar los sueños en la
memoria.
En
cambio, quienes no despiertan durante
el sueño REM,
que corresponde a entre el 20 y 25% del tiempo que pasamos dormidos, tienden a no recordar sus sueños y hacerlo sólo un par de veces al mes,
cuando se dan las condiciones adecuadas. Quienes tienen un sueño REM más
“liviano”, también son capaces de reaccionar ante estímulos
externos,
generalmente auditivos, lo que activa la actividad eléctrica del cerebro.
Una persona que recuerda sus sueños, no duerme mejor que quienes no lo hacen, es solo una diferencia en qué tan activo está el cerebro durante la fase REM, en la que tenemos varios sueños que pueden durar desde un par de segundos a 20 o 30 minutos.
Mientras estamos durmiendo, la producción de serotonina, norepinefrina, disminuye hasta el límite de una casi inactividad. Este proceso eleva el nivel de acetilcolina, lo cual induce a entrar en la etapa REM (a soñar) y hay una excitación visual, surgen contenidos emocionales y el centro motor que es el responsable del flujo de sueño en el cerebro dormido, forma imágenes.
De pronto, los sueños, que de acuerdo a Freud eran considerados deseos insatisfechos o poderosas urgencias y necesidades reprimidas, fueron descritos como “automáticos”. En las pesadillas de personas traumatizadas descubrió que tenían ciertas características: había un fuerte sentimiento, a menudo expresado en metáforas. Y allí encontró entrelazados recuerdos del pasado.
Las personas que han sufrido un trauma no suelen soñar mucho con el hecho en sí o como se sintieron después. Sin embargo en algunas ocasiones, el individuo, puede soñar con el hecho.
Al parecer, en la mente consciente los sueños se quedan dentro de esa red.
Hartmann cree que durante todo el tiempo, la mente hace conexiones, ya sea despierta, durmiendo o soñando. Cuando estamos soñando la mente se conecta más amplia y abiertamente. De acuerdo a Hartmann. La miente despierta está en una búsqueda, se dirige hacia una meta.
Cuando se está en el estado REM, la mente en una verdadera exploración, esparciendo conexiones todo el tiempo. El hacer conexiones la mente soñante ayuda al individuo a pensar de manera asociativa o más creativamente. Él define a una pesadilla como un despertar aterrado de un sueño sin que medie causa externa. Algo que despierta al individuo, con un sentimiento de miedo.
Los terrores nocturnos, son e fácilmente reconocibles, en la mayoría de los casos aunque los familiares, muchas veces los confundan con pesadillas En primer lugar, son muy comunes en niños de 3 a 8 años de edad. Los padres comentan que el niño, despierta gritando, con una expresión vidriosa en el rostro, pera luego, quedarse dormido nuevamente y tener otra vez un sueño profundo, donde es difícil despertarlo, o en otros casos, puede iniciarse un episodio de sonambulismo.
El terror nocturno se produce al principio del período de sueño, en general, después de dos horas de haberse quedado dormido. Consiste en despertar aterrorizado con un grito, acompañado de sudor, movimientos corporales y en algunas ocasiones, sonambulismo. El recuerdo de imágenes oníricas es nulo o inexistente.
Hartmann, constató en sus investigaciones que hay que tener muy presente que una pesadilla es un sueño, y como la mayoría de los sueños, tiene una duración entre cinco a treinta minutos; la persona despierta, a veces de manera más brusca que lo habitual, y recuerda un largo sueño, con muchos detalles y en el que hay elementos de terror, pero el acto de despertar en sí no es violento.
En las pesadillas, puede surgir un aumento en el pulso, respiración y otras alteraciones, pero no tan extremos como en el terror nocturno. Definitivamente la pesadilla es un sueño: un sueño largo y aterrador que despierta al individuo. Se le recuerda muy nítidamente como una experiencia onírica intensa y vivida, con muchos detalles.
2.- Complejos K: aparecen en esta etapa los husos de sueño (descargas de alta frecuencia positivas y negativas de corta duración).En esta etapa no existe la actividad ocular.
4.- Es la fase de mayor profundidad en el sueño y el patrón electroencefalográfico nos muestra una actividad lenta y de alto voltaje que comprende al menos el 50% del registro.
Las etapas del sueño son interesantes, sobre todo
porque muchas veces no nos preguntamos qué es lo que pasa en nuestro cuerpo
mientras estamos dormidos. La
fase REM es la quinta etapa del sueño, comienza aproximadamente 90
minutos después que nos dormimos y se caracteriza por el movimiento acelerado
de los ojos.
¿QUE PASA DURANTE EL SUEÑO REM?
Durante esta fase del sueño, el
ritmo del corazón y la respiración se aceleran, la presión arterial aumenta y
no podemos controlar la temperatura de nuestro cuerpo. Además aumenta la
actividad cerebral, en ocasiones mayor a cuando estamos despiertos. Sin
embargo, el resto del cuerpo está paralizado debido a que el cuerpo no libera
un aminoácido llamado glicina.
Durante esta fase es cuando más cantidad de sueños
tenemos, por lo que el motivo de esta parálisis posiblemente sea que no realicemos lo mismo
que estamos haciendo en el sueño. Los estudios han demostrado que es posible
soñar en las otras cuatro etapas, pero que no son sueños tan intensos como en
la fase REM.
Durante la noche pasamos por
estas fases varias veces, pero teniendo más sueño REM que sueño profundo,
correspondiente a las etapas 3 y 4.
¿QUE SON LOS SUEÑOS REM Y CUAL ES SU MECANISMO?
Los
sueños de episodios REM (cuando estamos soñando), son guiados a través del
equilibrio de tres neurotransmisores: serotonina, norepinefrina y acetilcolina.
Los neurotransmisores son compuestos químicos que envían mensajes desde una
célula nerviosa a otra célula nerviosa.
La
“síntesis”, se instala en el cortex, que es donde se sitúa el pensamiento y la
parte más elevada del cerebro. Entonces el cerebro responde a la llegada de
imágenes juntándolas y tejiéndolas, lo mejor posible, insertando pequeñas
partes de forma aleatoria para transformarse en lo que llamamos como soñar. Los
compuestos químicos serotonina y norepinefrina, gatillan el proceso de soñar y
son los mismos que guían el proceso de juzgar.
Pero, los personajes, el lugar y los detalles
suelen ser diferentes. Después de un tiempo, estas mismas personas pueden soñar
con eventos traumáticos, que no han sido vividos.
El
punto donde el cordón roza el nudo que une la trama de la red, es una conexión
neural.
La pesadilla constituye según Hartmann un
fenómeno psicológico y biológico muy bien definido. Dice que para explicarlo
con claridad, primero hay que diferenciarlo de otros fenómenos fuertemente
relacionados, con los que con frecuencia se les confunde.
De formas
específicamente distintas hay dos fenómenos biosociológicos diferentes: terror
nocturno y pesadilla. En el laboratorio de sueños, se ha podido constatar la
diferencia entre estos dos fenómenos. En el terror nocturno, la persona que
está durmiendo, no recuerda imágenes ni describe ningún sueño, pero con
frecuencia, se acuerda de una sensación de alguien que le está aplastando todo
el cuerpo y despierta con un grito de miedo.
En
todos los casos citados, el niño se acuerda de pocas o de ninguna imagen.
El psicólogo estadounidense William
C. Dement, nacido en 1928, mientras realizaba sus habituales
observaciones de campo con pacientes dormidos notó que durante una etapa del
sueño tenían lugar Movimientos Oculares
Rápidos , en los que la respiración aumentaba junto con la
pulsación y la presión sanguínea, alcanzando los niveles de la vigilia. Este
descubrimiento fue fundamental para definir las etapas del sueño. Y más
adelante se conocería que esta fase ocupa casi una cuarta parte del período de
sueño.
Tras varios años de estudios se
lograron definir dos estados de sueño con sus correspondientes etapas:
Estado de sueño Sin
Movimientos Oculares Rápidos NMOR (ó NREM) dividido en 4 fases:
1.- Fase del Sueño Ligero que es la transición desde
la vigilia al sueño y aparece en ella un patrón regular α (alfa de amplitud de
onda alta y regular) con movimientos oculares lentos.
3.- Se caracteriza por ser un
sueño de actividad delta de amplitud elevada (con más del 20% pero menos del
50%) Los husos del sueño pueden persistir. En esta etapa tampoco hay actividad
ocular.
Los sueños de Movimientos
Oculares Rápidos MOR,
conocidos también como "sueños
paradójicos", "desincronizados" o “D” se caracterizan por un EEG (Electroencefalograma) de baja amplitud y de
frecuencia mixta similar al de las Fases del NMOR,
excepto que las muestras de este tipo de sueño (MOR)
son similares a las que se observan cuando la persona en cuestión permanece
despierta y con los ojos abiertos con la salvedad de una total atonía muscular
que muestra el EMG (Electromiograma).
5: http://www.iis.es/que-es-como-se-produce-el-sueno-fases-cuantas-horas-dormir/






Woow esta interesante la información del sueño la verdad que es algo raro eso del sueño rem pero pff vaz entendiendo el porque sucede c: buenisima información
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